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Atacama: Valle de la Luna y supervivencia en el desierto
$80 - $150/día 4-7 días mar, abr, may, sept, oct, nov (Temporadas intermedias (primavera y otoño)) 6 min de lectura

Atacama: Valle de la Luna y supervivencia en el desierto

¿Crees conocer los desiertos? Descubre cómo conquistar el Atacama: flota en lagunas hipersalinas y sobrevive a la extrema altitud.

¿Crees que ya has visto desiertos? Piénsalo de nuevo.

Olvida todo lo que sabes sobre extensiones vacías de arena amarilla interminable. Bienvenido a San Pedro de Atacama, Chile. El lugar más seco del planeta.

Este es un parque de diversiones de gran altitud. Aquí la tierra se abre para mostrar colores que no sabías que existían. El aire es tan seco que tus labios se agrietarán en cuanto bajes del bus.

Deja tus maletas. Átate las botas. Es hora de llenarse de polvo.

Este no es un viaje para estar junto a la piscina. Es una expedición. Vas a ganarte cada vista. Cada atardecer brutal. Cada bocanada de aire fino de montaña.

Atrévete a caminar el arcoíris

Olvida las mañanas lentas. Ve directo al Valle del Arcoíris.

El trayecto ya es toda una aventura. Saltarás por caminos de tierra ondulados, adentrándote en la Cordillera de Domeyko. Aislamiento total.

La caminata por este paraíso geológico dura unos 40 minutos. Las rocas parecen pintadas por un loco. Rojos intensos. Verdes eléctricos. Blancos puros. Es una sobrecarga sensorial absoluta.

Rocas minerales rojas y verdes en el Valle del Arcoíris

Los colores provienen de minerales marinos antiguos y fuerte oxidación. Millones de años de clima extremo crearon esta obra maestra. Te detendrás cada pocos metros solo para admirar el paisaje.

Pero no te dejes engañar por la belleza. La altitud golpea fuerte.

Puede que hoy no haya viento, pero tus pulmones lo notarán. Sentirás el cansancio en los huesos.

Camina despacio. Respira profundo. Usa sombrero, lleva cortavientos y cúbrete de protector solar. El sol aquí no perdona.

¿Listo para desafiar la gravedad?

¿Crees que sabes nadar? Da igual. Ve a la Laguna Cejar.

No es solo una laguna. Es una piscina hipersalina en medio de un salar enorme. Tiene una concentración de sal del 40%. Más que el Mar Muerto.

Aquí es imposible hundirse. Flotarás como un corcho bajo el sol abrasador del desierto.

El agua está helada. El sol, abrasador. El contraste es un shock total. Al salir, el agua se evapora al instante y deja una gruesa capa blanca de sal sobre tu piel.

Un poco más adelante está la Laguna Tebinquinche. No puedes nadar aquí, pero no importa. Sus bordes están cubiertos de enormes bloques de sal que parecen nieve recién caída.

El contraste entre el blanco cegador, el agua azul profundo y la vegetación áspera es irreal. Cambia tu percepción.

Termina la tarde en los Ojos del Salar. Dos pozos de agua dulce perfectamente redondos mirando al cielo. Ojos gigantes en medio del desierto. Salta y enjuaga la sal.

Sobrevive en Marte, en la Tierra

No has conquistado el Atacama hasta que te paras en el Valle de la Luna.

Alquila una bicicleta o consigue transporte desde el pueblo. Solo llega. Este lugar parece otro planeta. La NASA prueba aquí sus rovers marcianos.

Caminas sobre la Cordillera de la Sal. Una cadena montañosa hecha de sal, yeso y arcilla.

Paisaje lunar y crestas de sal en el Valle de la Luna

El viento y la lluvia han esculpido las rocas en formas afiladas y agresivas. Busca las Tres Marías. Estos famosos pilares de granito y cuarzo desafían los vientos del desierto.

Fíjate en el suelo. Verás grandes cristales de sal perfectamente transparentes por todas partes.

Te confunde. Sientes que caminas sobre un glaciar, pero sudas la camiseta.

Escucha bien. Cuando baja la temperatura, las rocas de sal crujen y estallan. El valle parece respirar.

Quédate para el atardecer. Siempre quédate para el atardecer. Mira cómo la luz convierte las dunas doradas en púrpura intenso.

Vale cada segundo. Sin duda.

Persigue flamencos sobre fallas

Hora de subir más alto. Mucho más alto.

Toma la carretera al sur y cruza el Trópico de Capricornio. Literalmente estás parado en la línea que divide el hemisferio sur. Saca la foto. Sigue manejando.

Vas rumbo a las Lagunas Altiplánicas en los Andes. Subirás por encima de los 4.000 metros. El aire es finísimo.

Aguas azules de altura en la laguna Miscanti rodeada de volcanes

Estas lagunas de altura están a la sombra de enormes volcanes. El aire es cortante y helado. El agua es de un azul tan profundo que parece negro.

Desciende por el pequeño y antiguo pueblo de Socaire. Sigue hasta el Salar de Atacama. El tercer salar más grande del mundo.

Parte de esta inmensidad pertenece a la Reserva Nacional Los Flamencos. Camina por los senderos ásperos.

Observa flamencos salvajes alimentándose en aguas poco profundas y espejadas. Aquí reina el silencio. Solo tú y el horizonte infinito.

Lo que nadie te cuenta

San Pedro es un pueblo salvaje. Vive del caos.

De noche, la calle Caracoles explota de vida. El polvo se levanta de los caminos de tierra. Viajeros de todo el mundo llenan los pequeños bares y agencias de adobe.

Pero hay que ser listo para sobrevivir sin arruinarse.

Primera regla: no cambies dinero en el primer lugar que veas. Camina por la calle Toconao. Compara precios.

Las tasas varían mucho. Cinco minutos caminando pueden ahorrarte mucho dinero.

Segunda regla: lleva tus propios medicamentos. La única farmacia del pueblo sabe que tiene el monopolio.

Pastillas para el mal de altura o un acondicionador te costarán el doble o triple. Arma tu kit de supervivencia antes de viajar.

Cuando tengas hambre, evita los restaurantes turísticos. Busca La Picada del Indio.

Aquí comen los locales. Pide el menú del día. Incluye una entrada abundante, un plato fuerte y acompañamientos por muy poco dinero.

La comida es increíble. Las porciones, enormes. Justo lo que necesitas tras subir un volcán.

No te pierdas

El atardecer alucinante sobre las dunas del Valle de la Luna. Flotar sin esfuerzo en las aguas hipersalinas de Laguna Cejar. Ese almuerzo local, abundante y barato en La Picada del Indio.

Deja de poner excusas.

El Atacama te espera. Es duro, implacable y te llevará al límite.

Empaca tu mejor bloqueador solar. Lleva tu abrigo más cálido.

¿Listo para perderte? Adelante.