Lagoinha do Leste: Senderismo salvaje en Florianópolis
Descubre cómo llegar a Lagoinha do Leste por el sendero Matadeiro y conquista el Morro da Coroa. La mejor aventura natural de Florianópolis.
¿Crees que ya conoces las mejores playas de Brasil? Florianópolis tiene 42, pero solo una te exige de verdad: Lagoinha do Leste.
Aquí no hay caminos asfaltados, ni buses turísticos, ni coches. Solo naturaleza pura y desafiante.
Prepárate para una experiencia salvaje y remota. Cada vista se gana con esfuerzo.
Empieza temprano en Armação
Pon el despertador a las 4:00 AM. Cuesta, pero vale la pena. Olvida la pereza: evitarás las multitudes y el calor intenso del mediodía.
Aparca cerca de la iglesia histórica de 1772 en Praia da Armação, una construcción azoriana que brilla bajo las farolas.

Cruza la pasarela de madera hacia Praia do Matadeiro. El aire salado y la brisa marina te despiertan más rápido que el café.
El desafío de Matadeiro
Camina toda la playa de Matadeiro. La arena está fresca y el sol apenas asoma, tiñendo el cielo de naranja intenso.
Los surfistas ya dominan las olas. El rugido del mar lo cubre todo. Por un momento, sentirás que la isla es solo tuya.

Al final sur de la playa verás una señal de sendero entre la vegetación. Aquí empieza la verdadera aventura.
Elige tu dificultad
Hay tres formas de llegar a Lagoinha: tomar un bote de pescador, subir por el sendero empinado desde Pântano do Sul, o elegir la ruta épica: el sendero de Matadeiro.
Esta ruta toma unas dos horas y media bordeando la costa, con vistas impresionantes que compiten con los famosos acantilados de Moher.
No busques atajos. Gánate el destino.
Telarañas y precipicios
El primer tramo es selva densa. Usa una rama para apartar las enormes telarañas del camino.
Si tienes miedo a las arañas, aquí lo enfrentarás de lleno. La humedad es sofocante, pero sigue adelante.
De pronto, la selva se abre a un acantilado. El viento salado golpea tu cara y las vistas te dejan sin palabras. Disfrútalo, pero sigue caminando.
Bienvenido al fin del mundo
Tras dos horas, desciendes al paraíso. Lagoinha do Leste es un área protegida desde 1992.
No hay hoteles, casas ni cemento. Nunca fue colonizada por azorianos ni indígenas. Sigue siendo naturaleza virgen.
Solo verás algunos campistas y puestos de madera vendiendo lo básico.
El mar aquí es peligroso. Las banderas rojas ondean advirtiendo que no entres. Haz caso.
Evita el oleaje y refréscate en la laguna de aguas tranquilas y oscuras.
No te pierdas
El amanecer junto a la iglesia de Armação. Las vistas de los acantilados en el sendero de Matadeiro. Un jugo de caña helado en el rústico Bar Z11 junto a la laguna. Y la foto obligada en las rocas del Morro da Coroa.
La verdad sobre tu zona de confort
Este sendero te pone a prueba. Hace años lo recorrí con 15 kilos de más. Me faltaba el aire, las piernas me dolían y pasé una semana recuperándome.
Ese dolor fue mi señal de cambio. Volví más fuerte. El sendero no se hace más fácil, tú te haces más fuerte.
Deja que este reto te transforme.
La corona te espera: ¿te atreves?
¿Crees que terminaste? Mira al sur de la playa. Ese pico imponente es el Morro da Coroa.
Son 45 minutos de subida vertical. Las piernas arden, el sudor corre. Tendrás que usar las manos para escalar rocas. No mires abajo hasta llegar arriba.

En la cima, a 210 metros sobre el mar, disfruta la vista de la bahía virgen que conquistaste. Busca tu propio rincón para la foto. Vale cada gota de sudor.
Este es el mejor mirador de Florianópolis.
Consejos para sobrevivir en lo salvaje
Olvídate de las sandalias. Usa calzado de senderismo con buen agarre. Las rocas del descenso son sueltas y empinadas.
Lleva una botella de agua congelada desde la noche anterior. Llegará fría a la playa.
Date un premio con un gran vaso de jugo de caña en el Bar Z11 por unos 20 reales. Sabe a victoria.
¿Listo para ganarte tu día de playa? Ponte las botas y sal a explorar.
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