Santiago y alrededores: 5 aventuras imperdibles
Descubre Santiago más allá de lo típico: miradores, lagos de altura y experiencias únicas cerca de la ciudad. Vive la capital chilena al máximo.
¿Crees que Santiago es solo una escala? Es hora de cambiar esa idea. Muchos viajeros solo pasan por la capital de Chile rumbo a Patagonia, pero se pierden de lo mejor. Santiago es tu base perfecta para explorar paisajes extremos, probar vinos auténticos y vivir experiencias únicas a solo unas horas de la ciudad.
Rodeada por los Andes y a una hora del Pacífico, aquí tienes cinco escapadas que te muestran el verdadero potencial de Santiago. Nada de rutas turísticas aburridas: esto es aventura real.
Un Mirador de 300 Metros
Empieza por lo alto. Literalmente. Sube al Sky Costanera, el edificio más alto de Latinoamérica. Son 300 metros de altura y una vista que te dejará sin palabras.

El ascensor sube tan rápido que sentirás la presión en los oídos. Al abrirse las puertas, la panorámica de los Andes y la ciudad es impactante. Desde arriba, todo cobra sentido: el río Mapocho, el tráfico, la magnitud de Santiago. Si puedes, ve al atardecer y mira cómo la ciudad y las montañas se tiñen de naranja. Imprescindible.
Viñedos con Sello Familiar
Olvida las bodegas comerciales llenas de turistas y buses. Si buscas la esencia del vino chileno, alquila un auto y visita una viña familiar como Viña Aromo.

Aquí no hay multitudes ni visitas apuradas. Habla con quienes realmente trabajan la tierra y el vino. Recorre los viñedos, siente la historia y disfruta de una copa de Carménère viendo el sol ponerse tras los cerros costeros. Así se vive el verdadero campo chileno.
La Piscina Más Grande del Mundo
¿Pensabas que los récords arquitectónicos solo estaban en Dubái? En Algarrobo, a menos de dos horas de Santiago, está San Alfonso del Mar: la piscina más grande del planeta.
Son 250 millones de litros de agua junto al Pacífico. Por un lado, el mar frío y salvaje; por el otro, una laguna turquesa artificial de más de un kilómetro de largo.
La costa chilena es fría por la Corriente de Humboldt, así que aquí crearon su propio paraíso cálido. Puedes remar en kayak por la piscina, comer cerca y admirar esta obra de ingeniería única. No tiene sentido... por eso hay que verla.
Impacto en las Alturas
Deja la costa y sube a los Andes. Maneja por la famosa ruta de Los Caracoles, llena de curvas y camiones, hasta llegar a Portillo y la Laguna del Inca.
El viaje es una aventura en sí misma. Al llegar, el aire es delgado y el silencio, absoluto. La laguna, rodeada de montañas, brilla con un azul imposible, sobre todo en invierno con la nieve. La leyenda dice que el color viene de la tristeza de un rey inca. Solo viéndola lo crees.
Abrígate y respira el aire puro de la montaña. Es una experiencia que te recarga de vida.
Valparaíso: Arte y Caos
Para terminar, escápate a la costa de Valparaíso. No es una ciudad ordenada ni pulida, pero su energía es única. Aquí, las calles empinadas están cubiertas de murales y arte urbano de primer nivel.

Olvida el mapa y piérdete entre cerros, escaleras y antiguos funiculares. Cada rincón es una sorpresa. Prueba una empanada de mariscos en la calle y observa la vida local: perros al sol, vendedores, mar y color.
Cuando te canses, sigue hasta Viña del Mar para relajarte en la playa y escuchar a los lobos marinos. Es la costa chilena más auténtica.
No te pierdas
El ascensor al mirador 360° del Sky Costanera al atardecer. Un Carménère generoso en una viña familiar como Viña Aromo. Remar en kayak por la piscina de San Alfonso del Mar. Perderte entre los cerros y murales de Valparaíso.
¿Listo para el reto? Los Andes te esperan. El vino está servido.
Deja de leer. Reserva el vuelo. Haz la maleta.
Demuestra que puedes con la altura.
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