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Ushuaia Aventura: Senderismo Salvaje en Laguna Esmeralda
$80 - $200/día 3-5 días nov, dic, ene, feb, mar (Verano patagónico) 5 min de lectura

Ushuaia Aventura: Senderismo Salvaje en Laguna Esmeralda

Olvida los tours en Ushuaia. Atrévete con Laguna Esmeralda, disfruta centolla patagónica y explora el remoto Puerto Almanza.

¿Creías haber llegado al fin del mundo? Piénsalo de nuevo. Ushuaia no es solo un sello bonito en tu pasaporte. Es un terreno salvaje, embarrado y azotado por el viento. Aquí se exige respeto absoluto.

Olvida los buses turísticos llenos de gente. Alquila un auto. Toma el control de tu aventura. En la Patagonia, cada vista se gana con esfuerzo.

Sendero Laguna Esmeralda Ushuaia

¿Listo para conquistar el barro?

Tu primera misión es Laguna Esmeralda, a unos 20 kilómetros al norte de la ciudad. El estacionamiento es gratuito. Pero la caminata te costará sudor.

Son 9,6 kilómetros ida y vuelta. Cuatro horas de trekking de dificultad media por terreno salvaje. Vale la pena cada paso.

Descarga tus mapas offline antes de perder señal. El sendero está marcado con cintas azules en los árboles. Pero la naturaleza juega contigo: esquivarás ramas rebeldes que amenazan con desestabilizarte.

Atravesarás barro espeso y resbaladizo, legado de la nieve derretida. Usa botas impermeables y resistentes. Te vas a ensuciar, acéptalo y disfruta.

Cruzarás pasarelas de madera sobre turberas enormes. Estas plantas esponjosas y empapadas son frágiles y traicioneras. Si pisas fuera de la madera, te hundes hasta los tobillos.

Atento al caos que dejan los castores invasores. Estos incansables animales represan ríos e inundan bosques, dejando cementerios de troncos caídos.

Es un paisaje crudo y salvaje. Pero la recompensa llega: Laguna Esmeralda.

Según el día, puede estar cubierta de hielo puro o ser un espejo esmeralda brillante. A veces, una mezcla salvaje de ambos. Saca tu mochila.

Enfría tu vino en el agua glacial. Disfruta el silencio absoluto y cortante de los Andes.

El secreto de Hollywood

¿Crees que eres el único que aprecia esta naturaleza indómita? Hollywood llegó antes. A solo seis kilómetros del inicio del sendero está el Hotel Bagu.

Detén el auto. Camina hasta el río helado cercano. Aquí Leonardo DiCaprio filmó las escenas finales y brutales de El Renacido.

En Finlandia se quedaron sin nieve, así que trajeron toda la producción hasta el fin del mundo. Cerraron caminos y enfrentaron el extremo patagónico. Hoy es el sitio perfecto para un picnic salvaje. Siente el viento helado en la cara y saca tu lado superviviente.

No te pierdas

El chapuzón helado en Laguna Esmeralda. El combate con una centolla de 10 kilos en el pueblo. Esa cascada secreta detrás de Puerto Almanza. Los vientos cortantes en el Paso Garibaldi.

Lucha por tu cena

Caminar entre barro y nieve quema muchas calorías. Necesitas proteína de verdad: la centolla patagónica.

Los locales la llaman Centolla. Vuelve al pueblo o recorre la ruta costera. Busca lugares clásicos como Tía Elvira.

Ponte el babero de plástico, toma unas tijeras robustas. Estos monstruos marinos pueden medir hasta un metro de ancho y pesar más de 10 kilos. Las famosas centollas de Alaska tienen competencia aquí.

Rompe el caparazón grueso y espinoso. Devora la carne dulce y jugosa de las enormes pinzas. Acompáñalo con papas cremosas y verduras asadas. Es energía pura de supervivencia.

Pueblo Puerto Almanza Canal Beagle

Conduce hasta el verdadero fin

Ushuaia presume de ser la ciudad más austral del mundo. Pero no es el asentamiento más austral. Maneja una hora y media al este hasta Puerto Almanza.

Recorrerás la costa dramática y sinuosa del Canal Beagle. Mira al otro lado del agua oscura y helada. ¿Ves ese pequeño grupo de casas en Chile? Es Puerto Williams, el verdadero extremo de la humanidad.

Puerto Almanza es un diminuto pueblo pesquero azotado por el viento. Hay pocos habitantes y solo un puñado de restaurantes, pero la comida es legendaria.

Entra en lugares rústicos como Jim & York. El marisco se saca directamente del agua helada frente a la ventana. Prueba las empanadas de centolla.

Sigue con un gratín de centolla burbujeante. Termina con panqueques de dulce de leche argentino. Nunca comerás mariscos tan frescos en otro lugar.

Descubre la cascada secreta

No te vayas de Almanza todavía. Pregunta a un local por la Cascada del Duende. Es una caminata secreta de diez minutos justo detrás de los restaurantes.

Sigue un estrecho sendero de tierra sin señalizar. Oirás el rugido antes de verla. Cruza el último grupo de árboles.

Encontrarás una cascada furiosa tallando la roca. Sin multitudes ni entradas. Solo naturaleza pura y salvaje. Acércate al borde y deja que la bruma helada te golpee el rostro.

Mirador Paso Garibaldi Lago Fagnano

Toca el cielo

Te queda un último desafío antes de dejar esta provincia salvaje. Sube a los Andes hasta el Mirador Paso Garibaldi, cerca de la cima del paso montañoso.

Aquí, el viento atraviesa cualquier campera. La temperatura cae rápido y sentirás la altura en tus pulmones.

Mira abajo: el Lago Fagnano se extiende enorme a tus pies, oculto entre picos irregulares.

Es vasto, aislado y la recompensa perfecta por superar tus límites.

No te conformes con leer sobre el fin del mundo. Compra el pasaje, empaca las botas impermeables y lánzate al barro.