Bombinhas: Guía esencial de aventura y buceo en Brasil
Descubre Bombinhas más allá de la playa: senderos salvajes, buceo en aguas cristalinas y naturaleza protegida. Todo lo que necesitas saber para explorar.
¿Crees que ya conoces las playas de Brasil? Bombinhas te va a sorprender. Es el municipio más pequeño de Santa Catarina, pero es el que más aventura ofrece.
Aquí no vienes a pasar el día en una silla de plástico. Bombinhas es la capital ecológica del buceo en Brasil. Aquí se viene a moverse, sudar y explorar.
En temporada alta, hay que pagar una tasa ambiental solo para entrar. Hazlo sin quejarte: ese dinero protege los arrecifes y selvas que vas a disfrutar.

Atrévete con el fondo marino
Empieza en Praia de Bombas: dos kilómetros de arena y aguas tranquilas para refrescarte.
Pero no te quedes quieto. Ve al extremo izquierdo y entra al Parque Natural Municipal Galheta. Hay senderos de tierra y miradores con vistas al Atlántico.
Si vas hacia la derecha, encontrarás una pasarela costera que lleva directo a Praia do Ribeiro. El acceso es fácil y el buceo libre aquí es espectacular.
Sigue la costa y llegarás a Praia de Bombinhas. Es más pequeña que Bombas, pero mucho más emblemática.
Camina sobre la arena seca y escucha el sonido: pequeños estallidos como petardos. Así nació el nombre "Bombinhas".
Descubre calas secretas
Olvida las playas principales y busca Praia da Sepultura. Hay que caminar por un sendero de tierra al final de la Rua das Garoupas.
Vale la pena cada paso. Es el lugar más famoso para buceo libre en el sur. Agua transparente y sin olas. Ponte la máscara y sumérgete en las profundidades esmeralda.
La leyenda local dice que aquí enterraron a un esclavo tras una pelea brutal. La historia es oscura, pero el paisaje es impresionante.

No te quedes solo en la arena. Camina por los acantilados y busca las piscinas naturales. Si tienes energía, nada hasta Praia da Lagoinha.
¿Buscas aún más tranquilidad? Prueba Retiro dos Padres, muy cerca de Sepultura. Aquí casi no hay servicios, solo naturaleza, mar y costa salvaje.
Explora la costa salvaje
Siguiente parada: Quatro Ilhas. Desde la orilla verás cuatro islas: Galé, Arvoredo, Macuco y Deserta.
La playa es limpia y el ambiente, totalmente natural. Haz el sendero fácil de veinte minutos por el acantilado derecho y disfruta las vistas.
Después, dirígete a Mariscal. Es enorme, con espacio de sobra para caminar y correr.
El nombre viene de la cantidad de mariscos pegados a las rocas. Explora el acantilado izquierdo y llegarás a Praia do Atalaia.
Es pequeña, solo 240 metros, pero siempre tiene ambiente. La energía aquí es contagiosa.
Sube hasta la cima
Ahora toca Canto Grande, que divide el mar interior y el exterior. En el medio, un pueblo pesquero tradicional.

Aquí empieza el reto: Morro do Macaco.
Comienza al final de la Rua Jequitibá. Ponte las botas: la subida es empinada y directa.
Son cuarenta minutos de esfuerzo. Vas a sudar y sentir las piernas. La humedad no ayuda, pero sigue adelante.
El sendero está bien señalizado y tiene dos miradores en el camino. Pero lo mejor está en la cima.
Desde arriba, verás toda la península: Canto Grande a la izquierda, Conceição a la derecha.
Una vista de 360 grados. No te vayas de Bombinhas sin subir aquí.
Imprescindibles
La subida de cuarenta minutos al Morro do Macaco, el buceo libre en Praia da Sepultura y la aventura en auto hasta la salvaje Praia da Tainha.
Persigue el borde salvaje
Baja hasta Praia da Conceição, protegida por grandes cerros. Aquí el viento no llega.
Explora las piscinas naturales en el lado derecho. Sumérgete y deja que el mar te limpie el sudor.
¿Quieres aventura de verdad? Maneja hasta Praia da Tainha, en la "cola de ballena" de la península.
El camino es difícil y tu auto va a temblar, pero eso aleja a los turistas casuales.
La vegetación es nativa y, si tienes suerte, verás la pesca artesanal de tainha: cultura local en estado puro.
Termina en Praia de Zimbros: dos kilómetros de arena con barcos pesqueros tradicionales.
Al extremo derecho, busca el sendero de tierra que lleva directo a las playas de Lagoa y Cardoso.
Allí no hay bares ni sombrillas. Solo naturaleza virgen.
Bombinhas no te lo pone fácil. Hay que caminar, bucear y ganarse cada rincón.
Olvida los resorts todo incluido. Lleva tu snorkel y alquila un auto resistente.
Los senderos te esperan. El mar te llama. ¿Qué esperas para salir a explorar?
Mas Fotos
